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viernes, 26 de julio de 2013
William Shakespeare
El mañana, y el mañana, y el mañana se deslizan de día en día hasta que nos llega el último instante: y todos nuestros ayeres no han sido otra cosa sino bufones que han facilitado el paso a la polvorienta muerte. ¡Apágate, apágate luz fugaz! La vida no es más que una sombra que pasa, desmedrado histrión que se ensoberbece y se impacienta el tiempo que le toca estar en el tablado y de quien luego nada se sabe: es un cuento que dice un idiota, lleno de ruido y de arrebato, pero falto de toda significación.
(Macbeth)
martes, 23 de julio de 2013
William Shakespeare
¡Oh, si esta masa de carne demasiado sólida pudiera ablandarse y liquidarse disuelta en lluvia de lágrimas! ¡Oh, Dios! ¡Cuán fatigado ya de todo, juzgo molestos, insípidos y vanos los placeres del mundo! Nada, nada quiero de él. Es un campo inculto y rudo, que solo abunda en frutos groseros y amargos. (...) Ni siquiera dos meses han pasado desde la muerte de aquel rey que fue, comparado con este, como Hiperión con un sátiro, y tan amante de mi madre, que ni a los aires celestes permitía llegar atrevidos a su rostro. (...) ¡Cielos! Una fiera, incapaz de razón y discurso, hubiera mostrado aflicción más durable... Esa mujer se ha casado con mi tío, con el hermano de mi padre, pero no más parecido a él que yo lo soy a Hércules. En un mes, enrojecidos aún los ojos con el pérfido llanto, se casó. (...) Esto no puede terminar bien. Pero hazte pedazos, corazón mío, pues mi lengua debe reprimirse.
(Hamlet)
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